Me rompí el ojo jugando al fútbol. Me hice un corte abajo del mismo. Tenía unos raspones en la cornea...
La solución: hielo y estudio.
En éste último tenían que hacerme un fondo de ojo para saber bien cómo estaba el nervio óptico. Eso sí, las gotas previas para el tratamiento me iban a dilatar las pupilas y por ende iba a perder visión. Debo admitirlo, estaba re cagado...
Saber de antemano que me iba a quedar sin ver, por muy poco tiempo que fuera, me daba miedo. Es más, creo que me sigue dando. Por mucho que me dijeran que sólo se nublaría la vista, por mucho que me hicieran creer que no iba a ser trágico, lo sufrí.
Soy un cagón, sí, lo admito.
El asunto es que al menos pasó algo que me dio fuerzas para ir hoy por la mañana al oculista sin miedo. Hacía rato que no escuchaba la radio prendida al despertarme y por ende no escuchaba música antes de ir a la escuela o lo que fuera que tuviera que hacer... pero hoy fue distinto. Al levantarme reconocí las voces de estos astros que tantas veces me han hecho sentir bien, entonando Don't let me down. Fue un pum! para mi y para mi día. Me tomé todo con buena cara, con buen humor.
Las gotas del fondo de ojo ardían como la puta madre, pero puedo jurar que tarareaba en mi mente la canción de los Beatles mientras soportaba el dolor. Y luego, cuando ya no podía distinguir mis manos con claridad sólo tenía dos cosas a las que aferrarme: la canción y mi púa, que no se por qué atiné a agarrar antes de salir. La tenía escondida por ahí y la movía entre mis dedos de vez en cuando.
Al final todo salió bien. Mi ojo se había curado de la úlcera (ese rayón que nombré antes), no tenía síntomas de nada raro y sólo se mostraba hinchado del golpe. De cualquier manera mañana debo ir de nuevo por otro tema pero, ¿si ya todo está bien y puedo escuchar Don't let me down tranquilo?
Nada va a pasar.
Don't let me down ! ♫♪
~See you
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