sábado, 21 de mayo de 2011

Simplemente fútbol I

   En sus tiempos Pelé corrió más de cuarenta metros para dejar en ridículo al contrario. Arrancando por la derecha sobrepasó con un sólo toque a tres rivales, deslumbrando con su velocidad. Llegó al cuarto y enganchó sutilmente hacia afuera, desestabilizando cualquier esperanza que tuviera de pararlo; seguramente vio a otro más que atinaba a acercarse, pero casi cayéndose logró acomodarla hacia dentro y el rival, sin chances no puedo evitar que este astro que nos otorgó el fútbol, definiera con un zurdazo cruzado. El arquero, un cono pequeño al que el brasilero no le costó eludir en su remate. GOLAZO.

Años después, Independiente jugaba quizás el partido más emblemático de su historia, porque la Juventus llegaba y llegaba, estampó un penal en el palo y los del rojo no podían hacer pie. Aún así apareció el bocha, mezcla de sueño y fútbol eterno, separando la ficción de la realidad y escribiendo páginas y páginas de gloria en silencio. Cuando todo parecía indicar el inminente gol de la juve, Bochini recibió un pase de espaldas al arco, fue a girar y ya venían a atorarlo. Ese toque mágico, único, que alejaba la pelota del pie rival le dejó disponible avanzar unos metros, por pocos que hayan sido: antes de que uno de los back de ellos salieran tocó la pelota a Bertoni y picó buscando la pared. Al recibirla recién levantó la vista: un arquero que salió a atorar, medio equipo en el área de la juve y su imperdurable magia; de la galera, de los rincones donde sólo algunos pueden imaginar goles asombrosos, para luego realizarlos, Carlos Bochini empaló la pelota y la picó magistralmente, alejándola del vencido arquero, acercándola al gol. Y fue así que el 1 a 0 se estampó para siempre en el marcador y la Intercontinental fue para un equipo argentino nuevamente.

Mágicos y profesionales, históricos y consagrados. Lograban lo que otros no podían y quedaron en la historia por ello. Sin poder superar al más grande de todos los tiempos, fueron grandes. De ÉL no se puede hablar, todos sabemos sus hazañas, pero recordar tiempos, lujos y goles de grandes no más grandes que el Diego, me llena de fútbol los ojos.

 Espero poder lograr buscar y conseguir más momentos que recordar y plasmar con mis palabras, pero esto fue todo por hoy.

~See you

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